domingo, 20 de abril de 2014

Es de sobra sabido que los medios de comunicación impactan directamente sobre cómo perciben muchas personas su propia imagen. La televisión, las revistas, la moda, los iconos de la música y un largo etcétera de altavoces transmiten unos estereotipos físicos -sobre todo de las mujeres- a los que es difícil sustraerse. Pero, ¿qué pasa con las redes sociales?, ¿tienen la misma capacidad de influencia?

Una investigación coordinada entre científicos británicos y estadounidenses ha tratado de averiguarlo y sus resultados muestran que su impacto puede ser incluso mayor que el de los medios tradicionales.

Estos científicos estudiaron el caso de 881 jóvenes universitarias en un análisis que, entre otros factores, tuvo en cuenta sus hábitos de vida, su alimentación, el ejercicio que realizaban, cuál era su uso de la red social Facebook y cuál era su percepción de su propia imagen.

Al cruzar los datos comprobaron que emplear mucho tiempo en Facebook se asociaba con "más sentimientos negativos" sobre su propia imagen y "más comparaciones con los cuerpos de amigos". Asimismo, también observaron que, en el caso de las mujeres que estaban tratando de perder peso, el tiempo en la red social se correlacionaba con prestar más atención a la apariencia física.

"Esta atención a los atributos físicos puede ser incluso más peligrosa en las redes sociales que en los medios tradicionales ya que los participantes en estas redes son gente que conocemos. Estas comparaciones son mucho más relevantes y más impactantes. Y pueden ser tan poco realistas como las imágenes que vemos en los medios tradicionales", ha señalado en un comunicado Patya Eckler, investigadora de la Universidad de Strathclyde (Reino Unido) y una de las principales firmantes del estudio que se ha presentado en el 64 Congreso de la Asociación Internacional de Comunicación (celebrado en Seattle, EEUU).

La investigación no encontró ninguna relación directa entre pasar mucho tiempo en Facebook y un mayor riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación, pero los investigadores advierten que esta asociación puede darse en dos pasos.

"Aunque el tiempo empleado en Facebook no tiene una relación con estos trastornos, sí fue capaz de predecir una peor imagen corporal entre los participantes", ha señalado Eckler, quien ha añadido que "como todos los expertos en este campo saben, una mala imagen corporal puede conducir gradualmente al desarrollo de una relación poco sana con la comida".

Con estos datos en la mano, ha subrayado, "los profesionales de salud pública que trabajan en el área de los trastornos de la alimentación y su prevención ahora tienen una evidencia clara de cómo las redes sociales se correlacionan con la imagen corporal que tienen las mujeres universitarias".

No es la primera vez que una investigación asocia el uso continuado de las redes sociales con algún problema de tipo psicológico. Recientemente, un trabajo publicado en Plos One señalaba que podía establecerse un vínculo entre el uso de la red y un estado de malestar.

Se acaba de publicar el último informe del grupo III de trabajo del IPCC, sobre instrumentos de mitigación del cambio climático.  En él se propone ampliar la generación de energía mediante sistemas solares actuales. Tenemos que dejar, ya, de emitir CO2 a la atmósfera. Y esto es bueno para cada uno de nosotros.

La energía que estamos utilizando masivamente hoy día es, evidentemente, solar. Pero solar fósil. Carbón, petróleo y gas derivan de  biomasa del Carbonífero, un periodo de la historia de la Tierra de hace unos 330 millones de años. Una parte muy pequeña de la energía solar capturada entonces se concentró en el subsuelo de ciertos lugares de planeta, y ahora la estamos disipando. Piensen que estamos consumiendo esa energía en no más de 200 años, cuando estuvo capturándose de la que llega constantemente del sol durante unos 20 millones de años: 20 millones/ 200 = 100000 veces más.

La energía que llega del sol a la superficie de la Tierra en un día es -por lo menos- 2 veces la que utilizamos los seres humanos en 365 días, en un año.  Fíjense que digo -por lo menos-, sin entrar a que pueda ser bastante más. Pero voy a utilizar esta cifra: 400 billones (millones de millones) de kwh. Empleo kilovatios hora porque es la unidad por la que nos cobran la energía que utilizamos en forma de electricidad, y así cualquiera puede comparar: Una estufa de 1 kw, trabajando 1 hora seguida, consume 1 kwh, que nos cobran, impuestos incluidos,  a 0.17 euros.

Esta energía esta dispersa, y hay que capturarla y almacenarla para que nos sea útil. Los seres humanos, como todos los animales, así lo hemos hecho desde que aparecimos por el planeta, recogiéndola de plantas y animales y almacenándola sobre todo en forma de grasa en nuestros cuerpos. Con la revolución agrícola empezamos a capturar esa energía de manera sistemática, con los cereales esencialmente, plantando sus semillas y recogiendo sus frutos, y almacenándolos en silos en las nuevas ciudades construidas para ello. Desde hace unos 6000 años, por lo menos, y hasta hace unos 200 años (a partir de 1800 EC) toda la riqueza, todo el dinero de la Tierra era la energía solar capturada básicamente mediante los cereales en los campos del planeta y de la cual, el pequeño exceso sobre las necesidades alimenticias, se almacenaba y se asimilaba al dinero que servía para medir la energía disponible. Si un esclavo valía tantos dracmas, no era  mas que porque podía desarrollar la energía necesaria para realizar su trabajo.

La parte de energía del sol que capturan las plantas es muy, muy pequeña. El trigo, por ejemplo, no captura más del 1% durante unos 90 días, digamos un 0.25%  de la energía del sol durante un año. Y aún así nos hizo ricos, a los seres humanos, o a algunos seres humanos, hablando con propiedad.

Hoy tenemos herramientas que capturan un 30% de la energía solar diaria, 365 días al año: Se llaman celdas fotovoltaicas: 120 veces más de lo que captura el mejor cereal, 10 veces más de lo que captura la caña de azúcar,  que es otro muy buen recolector de energía solar. Tras las celdas fotovoltaicas tenemos la energía solar térmica que actúa con un rendimiento de alrededor de un 12%, pero que permite almacenar esa energía capturada sin problema, al menos durante las 12 horas de la noche, en forma de sales fundidas de nitrógeno que se guardan en el subsuelo.

Los molinos de viento, tan característicos de El Quijote, que se habían importado de Holanda unas décadas antes de que Cervantes lo escribiese, han capturado energía solar desde hace al menos 500 años. Hoy se llaman aerogeneradores, pero no dejan de ser molinos de viento.  Su rendimiento solar es muy difícil de estimar, pues aprovechan la energía térmica del océano, calentado por el sol, y cuya alta temperatura relativa genera los vientos que los mueven.  Su rendimiento energético (la energía que producen dividida por la energía del sol que utilizan) debe de ser al menos tan bajo o menor que el de las plantas, pero aprovechan el hecho de que esa energía solar calienta áreas enormes de los océanos, y luego esa energía cedida al viento se concentra en puntos microscópicos (respecto a los océanos) de la misma manera que el clavo entra en la madera porque la fuerza del martillo se concentra en su punta afilada.

Puesto que hoy día la riqueza del dinero es la representante de la riqueza real de los combustibles ( y si alguien lo duda, piense en Arabia, Rusia, Kazajastán, etc. ) como antiguamente ese dinero representaba la posesión de fincas cerealeras de alta productividad, podemos pensar que tenemos en nuestras manos las herramientas necesarias para aumentar radicalmente la riqueza de los seres humanos en el planeta. En una nueva disciplina de ''Plutonomía'' que se dedicase a analizar como aumentar la riqueza en vez de distribuir la escasez, según la definición tradicional de la Economía,  la inmensa cantidad de energía que podemos capturar y almacenar debería llevarnos hacia situaciones de riqueza real para los siete u ocho mil millones de personas sobre la Tierra.

Hemos montado una cultura que se ha extendido a todos los rincones del planeta basada en disponer (quienes disponen) de energía mediante la quema de los combustibles fósiles. Esta quema tiene varios inconvenientes: Es finita en el tiempo, es contaminante con productos que se depositan en los pulmones, emite CO2 mediante la regla de 3 kilos de CO2 por kilo de gasolina o gasóleo quemado.  Hace 100 años era de alto rendimiento medido por el índice ERoEI: Energía Recuperada dividida por la Energía Invertida para su recuperación, pero hoy el petróleo sacado a 5000 metros de profundidad, o de las arenas asfálticas  de Canadá o de Venezuela, o de la rotura de las pizarras subterráneas (fracking) tiene un índice de 3 frente a índices de 50 o 90 hace esos 100 años.  

La energía eléctrica consumida en España el año 2013 ha salido, en su mitad, del viento. Si lo hacemos bien podemos conseguir que toda la energía eléctrica  que utilicemos en España salga del viento y del resto de los sistemas solares.

Se suele decir que uno de los problemas de la energía solar es que no se puede almacenar. Esto es radicalmente falso. En la ciudad de Phoenix, en Arizona, ya, hoy, medio millón de personas se calientan e iluminan por la noche, cuando no hay sol, con la energía capturada del sol durante el día.  Esa energía capturada se invierte en calentar sales de nitrógeno y estas sales, a muy alta temperatura, se almacenan en el subsuelo. Luego de noche se las deja enfriar calentando agua que se emplea como calefacción o que mueve turbinas eléctricas. Una empresa  sevillana es pionera mundial en esta tecnología.

La energía fotovoltaica, que se ha prohibido en España recientemente, de hecho, aunque no de derecho, mediante multas impagables para quien la utilice en su casa, es una solución razonable no para las calefacciones o aires acondicionados de las viviendas, sino para la iluminación y los pequeños aparatos electrodomésticos que solo funcionan un par de horas al día. Paneles fotovoltaicos de un kilowatio deberían ser obligatorios para cada vivienda española. Su coste se amortiza en dos años, de manera que los bancos, mediante un programa de instalación gratis a cambio del ahorro en el recibo de la luz durante unos años mas de esos dos, podrían llenar los hogares españoles de paneles y baterías que disminuirían radicalmente la factura eléctrica de las familias y ahorrarían millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera. Exactamente de la misma manera, mediante un programa de prestamos a cambio del ahorro de la factura de la luz los bancos podían poner paneles de agua caliente solar en todas las viviendas españolas, con el mismo ahorro que las celdas fotovoltaicas.

Existen también toda clase de tecnologías biológicas que producen energía adicional a la alimentaria. Las microalgas son un ejemplo. Hablaré de ellas otro día.

Nos queda para ahorrar en emisiones de CO2  el consumo de combustibles en los coches y camiones. Aquí de nuevo se puede hacer muchísimo. Las ciudades pueden proporcionar triciclos eléctricos (digo triciclos, pues pueden llevar carga y no vuelcan, pesando aproximadamente lo mismo que las bicicletas de mas difícil manejo) para el desplazamiento de todos sus ciudadanos. El coste de la inversión de nuevo puede ser proporcionado por los bancos, que lo recuperan en muy pocos años mediante el ahorro en combustible que esos triciclos suponen.

Esto de los bancos financiando un cambio de uso energético es, como la calefacción en Phoenix, algo que se lleva haciendo en España por uno de sus bancos desde hace años: No es nuevo, y es rentable. Si un banco lo puede hacer, ¿por qué no todos ellos?

Para los viajes largos, sabiendo que al final del viaje las ciudades van a tener a disposición de viajero estos triciclos (que pueden incluso ser cubiertos si en la ciudad llueve mucho) pueden usarse de forma masiva los trenes (no los aviones) que funcionan con electricidad que debe ser de origen solar.

En cuanto al transporte de mercancías, un sistema de contenedores ciegos, de altas velocidades, que circulen por tuberías enterradas o superficiales entre ciudades distantes, impulsados por electricidad, eliminaría la emisión del transporte por carretera de aquellas, lento, caro y enormemente contaminante.

Resumiendo: Según todos los estudios, necesitamos eliminar la combustión de carbono (carbón, gas natural y petróleo) como herramienta energética. Y hacerlo es posible, económicamente (hay bancos que ya lo están haciendo y ganan dinero al hacerlo)  y técnicamente, y la tecnología para ello no es del futuro: Está toda en los anaqueles de los comercios de hoy. Y las ventajas para los ciudadanos, inmensas: Aumento en la salud al eliminar la contaminación, reducción de sus facturas energéticas, amento de la calidad de vida al eliminar, por ejemplo, los viajes de 600 kilómetros al volante del coche, y los atascos diarios en las ciudades.

Evidentemente la forma de vida será otra. Pero, ¿es la actual tan maravillosa como para no tratar de evolucionar a otra mejor?  ¿O debemos seguir siempre en lo mismo sin cambiar nunca? Según esta filosofía tremendamente conservadora, lavaríamos en el río, tendríamos el excusado al fondo del patio, nos ducharíamos una vez al mes, y el viaje mas largo que nos plantearíamos en toda nuestra vida no sería de más de 20 kilómetros. Esta era la vida española en 1900, para el 99% de su población.

Los españoles de entonces aceptaron las nuevas tecnologías: Montaron trenes, se subieron a los aviones, pusieron electricidad en sus casas, y todo lo demás que tenemos.  Aquello era caro. Los sesudos analistas decían: ''No se puede hacer: Cuesta mucho. La luz eléctrica no es competitiva con los candiles de aceite''.

Hoy hay sesudos analistas, gente que sabe una barbaridad que nos dice que hoy no podemos substituir el petróleo por energía solar actual, no fósil. ''No se puede hacer. La energía solar no es competitiva con la del petróleo''.  La historia se repite.

Y como se repite, si entonces fuimos capaces de cambiar a un mundo mucho mejor, hoy podemos hacer exactamente lo mismo. A pesar de los sesudos analistas. Y de las prohibiciones a la energía del futuro que es de ahora.

Necesitamos frenar el cambio climático, podemos hacerlo y es bueno para cada uno de nosotros.

Las emisiones de CO2, disparadas a pesar de las medidas de reduccion

Las emisiones globales de gases de efecto invernadero han aumentado hasta niveles sin precedentes a pesar de los esfuerzos mundiales para reducirlas. La tercera -y última- parte del informe de referencia sobre cambio climático emitido cada siete años por Naciones Unidas revela que la emisión debida a la actividad humana de estos gases causantes del calentamiento del planeta ha crecido más rápido entre los años 2000 y 2010 que en cualquiera de las tres décadas anteriores.

Sin embargo, según el informe sobre las posibles vías para mitigar los efectos del calentamiento realizado por el tercer grupo de trabajo del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés) y recién presentado en Berlín, es posible limitar este incremento de las emisiones usando una amplia variedad de cambios de comportamiento y medidas tecnológicas para limitar el incremento de temperatura global a dos grados como máximo en 2100 con respecto a los niveles preindustriales.

"Este informe llega en un momento sumamente oportuno, porque la mayoría de los países están buscando respuestas sobre los mejores métodos para limitar las emisiones de carbono", ha arrancado la sesión el presidente del IPCC, Rajendra Pachauri. "Pero la mitigación no se alcanzará si los países toman medidas de forma individual, se precisan acuerdos internacionales".

En ese sentido, Youba Sokona, uno de los tres codirectores del grupo de trabajo que ha producido el informe, ha destacado la importancia de este documento. "Este informe es el que m?s relevancia tiene desde el punto de vista político", ha dicho Sokona en la presentación de Berlín. "Los políticos tienen que tomar decisiones, ellos son los pilotos, los capitanes del barco. Los científicos sólo somos los cartógrafos que hacen los mapas que puedan guiar a esos patrones, este informe tiene que hablar de las oportunidades, pero también de los riesgos y los costes par que los políticos puedan navegar con seguridad por las aguas peligrosas", ha metaforizado Sokona.

En la última década, las emisiones han aumentado 10 gigatoneladas de CO2 equivalente, más que en cualquier década anterior desde la era preindustrial, según el informe. Y el aumento proviene principalmente del sector energético (47%), la Industria (30%) y el transporte (11%). Según Pachauri, estos son los sectores en los que se deben centrar los esfuerzos de mitigación si de verdad se quiere limitar el aumento de temperatura a 2 grados centígrados para el año 2100, como se acordó en la Cumbre del Clima de Cancún.

El informe, llamado Cambio Climático 2014: Mitigación del Cambio Climático, analizado 1.200 escenarios posibles para el futuro y sus conclusiones varían en función de las decisiones políticas internacionales en lso próximos años. Según el documento, si se quirere limitar el aumento de temperatura global a 2 grados centígrados para final de siglo, habría que reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero entre un 40% y un 70% para 2100 con respecto a las emisiones del año 2010.

"No sólo hemos visto que las emisiones han aumentado cada año hasta 2010 y que lo siguen haciendo, sino que también ha aumentado la tasa de aumento", ha explicado Ottmar Edenhofer, codirector del informe del tercer grupo de trabajo del IPCC, durante la presentación en Berlín. "Sabemos que el consumo de carbón para la producción de energía ha aumentado en los últimos años. Lo que deja claro este informe es que necesitamos tecnologías bajas en carbono como las renovables, el almacenamiento (secuestro) de carbono, la energía nuclear en algunos lugares o la eficiencia energética", ha asegurado Edenhofer. "Sin medidas de mitigación extraordinarias, si seguimos haciendo lo mismo que hasta ahora la temperatura aumentará entre 3,7 y 4,8 grados centígrados este siglo".

Los expertos no han pasado de puntillas sobre el coste económico que tendría una política de mitigación global como la que en su opinión es necesaria para limitar el aumento de temperatura. Según los investigadores del IPCC, no sólo es necesario invertir en fuentes de energía de baja o nula emisión de CO2, sino que es preciso extraer carbono de la atmósfera. Dejar la concentración de CO2 en la atmósfera en 450 partes por millón (ppm) para final de siglo -en la actualidad roza las 400 y su ritmo de aumento actual es de unas 10 ppm cada año-, lo que se consideraría el nivel de seguridad, implicaría una reducción de la tasa de aumento del consumo global de un 0,06% cada año. "La mitigación requiere cambios en la economía. Implicaría una reducción del crecimiento económico, pero no el sacrificio del crecimiento económico", según Edenhofer.

El presidente del IPCC señaló la urgencia que requiere la mitigación para que los costes y los efectos no se disparen. "El tren de alta velocidad de la mitigación está a punto de partir y todos los países, toda la sociedad debería subirse a ese tren", ha dicho Pachauri.

Las reacciones de los grupos ecologistas y de justicia social no se han hecho esperar señalando la necesidad internacional de adoptar una postura clara y decidida cuanto antes. "El IPCC no deja dudas no sólo de que es posible actuar contra el cambio climático, sino también de que es beneficioso y asequible. Si actuamos ahora, los costes serán sólo una pequeña fracción de las economías mundiales. Aquellos que dicen que es demasiado difícil y demasiado caro están equivocados. Pero es muy urgente actuar ahora, en caso contrario los costes y los impactos aumentarán", explica Samantha Smith, líder de la iniciativa Clima y Energía Globales de WWF Internacional.

"La ciencia ha hablado: la acción climática no es una carga, sino una oportunidad. Según aumentan las energías renovables y se hacen mejores y más baratas, la era de los contaminantes y dañinos petróleo, carbón y gas está terminando", asegura Li Shuo, responsable de Clima y Energía de Greenpeace en China. "La única respuesta racional a este informe es comenzar la fase final de los combustibles fósiles inmediatamente. Es simple, cuanto más esperemos, más nos costará el cambio climático", sentencia Li Shuo.

'El mapa del cerebro nos hara inmortales'

Michio Kaku dice que quería ser físico para investigar el origen del universo desde que hacía experimentos de niño en el garaje de su casa en California. También jugaba a intentar leer la mente de los demás. No logró practicar la telepatía, pero en su nuevo libro, El futuro de nuestra mente (Debate), el profesor, teórico y divulgador cuenta la historia de los colegas que lo están consiguiendo.

¿Por qué este libro ahora?
Hemos aprendido más sobre el cerebro en los últimos 10 años que en toda la historia de la humanidad. Ahora existe la telepatía, podemos mover objetos con la mente, registrar y descargar recuerdos simples, o fotografiar sueños. Gracias a la Física, podemos ver cómo se mueve la sangre dentro del cerebro, básicamente oxígeno, y ver la actividad neuronal, los pensamientos. También podemos conectar el cerebro a un ordenador y después a Internet. En último término, Internet se convertirá en una red del cerebro (brain-net). Podremos compartir pensamientos y emociones en la red. A los jóvenes les encantará. No sólo podrán poner en Facebook lo que están haciendo, sino el recuerdo del baile de fin de curso o de la primera cita. Vamos a tener dos discos en el futuro, el del genoma, con todos los genes de nuestro cuerpo, y el del conectoma, el mapa de las conexiones neuronales con las memorias, las sensaciones y la personalidad. Todo estará en dos discos. Obama y la UE invierten en esto porque a corto plazo podremos entender las enfermedades mentales. A largo plazo, podremos vivir para siempre. Incluso después de morir, nuestro genoma y nuestro mapa mental sobrevivirán. Podremos resucitar sensaciones y recuerdos. En cierto sentido, nos convertiremos en inmortales.
¿Cuándo será accesible para cualquiera la conexión cerebro-ordenador?
El Pentágono está invirtiendo decenas de millones de dólares en prótesis de piernas, brazos y esqueletos robóticos porque hay miles de heridos de guerra de Irak y Afganistán. En el Mundial de Fútbol de Brasil una persona que está parcialmente paralizada va a lanzar el saque de honor gracias a un exoesqueleto. Ya podemos conectar la mente de una persona que tiene una lesión de la médula a un ordenador para que haga lo mismo que cualquiera. Mi colega Stephen Hawking está completamente paralizado, sólo parpadea. Pero el cristal derecho de sus gafas tiene una antena con un chip conectado con un portátil y eso le permite comunicarse mentalmente. En la próxima década, la gente con parálisis podrá moverse y comunicarse. Los primeros en estar conectados serán las víctimas de lesiones deportivas, infartos o accidentes de coche. Más adelante, podremos crear personas con superpoderes. Ya hemos descargado recuerdos en animales. El año pasado, se hizo en Carolina del Norte: coges un ratón, conectas su hipocampo a dos electrones y grabas los mensajes que se desplazan por el hipocampo cuando aprende una tarea. Después la olvida. Pero si insertas ese recuerdo en el animal, el ratón hace bien la tarea al primer intento.
¿Qué está más cerca?
El objetivo a corto plazo es construir un marcapasos del cerebro para los pacientes de Alzheimer, para los millones que no saben dónde viven o quiénes son. En el futuro, tendrás un botón, apretarás y recordarás quién eres, dónde vives y dónde tienes que ir. En esta década haremos estudios con animales, grabando y descargando recuerdos, y en la próxima lo haremos con humanos. En la década de 2030, podremos descargar labores complejas, por ejemplo para trabajadores que tengan que aprender nuevas habilidades porque sus puestos se hayan quedado obsoletos o para los jóvenes que se saltaron un curso en la Universidad.
¿Qué le ha sorprendido más?
El que ya podamos fotografiar un pensamiento. En Berkeley, ponen a los pacientes en un escáner cerebral y convierten la mente en 30.000 puntos. Esos puntos representan los flujos cerebrales. Un ordenador los analiza y crea una fotografía de los pensamientos. Las fotos son borrosas porque estamos en la fase inicial.
¿Quiénes somos si nuestra conciencia se puede descargar?
Como diría el ex presidente Bill Clinton, depende de cómo definas quién eres tú. Cuando mueres, puede que haya un alma. O puede que no quede nada, pero si tengo el genoma y la información de tu cerebro, puedo recrearte. La cuestión es, ¿eres tú? Si hay un mapa de tus conexiones cerebrales, una parte de ti sobrevive. Igual que con una grabación. Esa parte de ti sobrevive. Esto puede resucitar tu personalidad y tus deseos porque está conectada al genoma y eso es lo que eres. ¿Quiénes somos? El punto de vista extremo es que somos información.
¿Un robot con una mente descargada es humano?
Si habla como un humano y tiene una personalidad como un humano, tal vez podemos llamarlo así. En el futuro, podremos tener una biblioteca de almas igual que hoy puedes leer biografías o películas de la gente que ha muerto. Podrás conversar con ellos. Si fueras un político, ¿no querrías hablar con Winston Churchill? Tus nietos podrán tener acceso a la biblioteca donde podrán tener una conversación contigo, aunque no sea perfecta.
¿Cuáles son los límites éticos más urgentes?
El medicamento para olvidar experiencias traumáticas, que ha sido rechazado por la comisión de bioética del presidente, ya está generando debate. Habrá mucho debate también con el marcapasos del cerebro. ¿Qué pasa si se descargan recuerdos equivocados? ¿Y si la memoria de un crimen que no cometiste se descarga en tu mente? Tienes el recuerdo de que mataste a alguien, pero no lo hiciste. Debemos tener leyes para regular recuerdos falsos o que se descarguen sin permiso.

La vida vuelve al volcan submarino de El Hierro

Las erupciones volcánicas que tuvieron lugar al sur de La Restringa, en la Isla de El Hierro, desde octubre de 2011 hasta marzo de 2012 acabaron con gran cantidad de la flora y la fauna del Mar de las Calmas, una de las reservas marinas de la zona.

La cantidad de materiales que procedían del manto, el calor y el CO2 fueron los responsables de esta pérdida. Hasta ahora, los investigadores tenían datos físicos, químicos y biológicos sobre el terreno que apuntaban a que éste se había recolonizado rápidamente. Y gracias a unas nuevas grabaciones en alta resolución, han podido confirmar que la vida ha vuelto al volcán submarino.

La herramienta utilizada para esta expedición se llama Liropus 2000. Se trata de un vehículo submarino no tripulado que puede llegar hasta los 2.000 metros de profundidad. Pero no ha sido necesario bajar tantos metros ya que desde los 80 metros bajo el nivel del mar (justo en la cima del volcán) hasta los 350m (la base del volcán), esta máquina ha captado impresionantes imágenes del ecosistema marino donde han llegado a surgir nuevas generaciones de peces y crustáceos e incluso fondo cubiertos de diversos colores, que van desde los anaranjados hasta los negros, producidos por la salida y deposición de los compuestos que escupió el cráter.

Uno de los coordinadores del proyecto, Eugenio Fraile, del Centro Oceanográfico de Canarias, cuenta a EL MUNDO que no esperaba encontrar tanta biodiversidad teniendo el cuenta el poco tiempo que ha transcurrido. .

"Nuestros análisis de la columna de agua nos confirmaban la completa recuperación del primer eslabón trófico de la cadena alimentaria, el fitoplancton y zooplancton, así como algunos organismos ligados al fondo, como pequeños crustáceos, pero no esperábamos ver organismos superiores como peces, decápodos y cefalópodos habitando ya en las oquedades formadas por la nueva lava del volcán submarino de la isla de El Hierro y además, en gran abundancia".

Además, la velocidad a la que la vida está volviendo a darse bajo las aguas es muy elevada, "más incluso que en condiciones normales", cuenta el investigador.

Fertilizante

"Esto es debido, principalmente, al propio volcán submarino de la isla de El Hierro, el cual, en un primer estadio aniquiló la flora y la fauna del ecosistema, pero en un segundo estadio, y cuando se restablecieron las fuertes anomalías físico-químicas de la zona, fertilizó la zona con una gran cantidad de nutrientes y hierro bio-asimilabre, indispensables para la regeneración del sistema", argumenta.

Estas investigaciones se encuentran bajo el proyecto VULCANO (Volcanic eruption at El Hierro Island. Sensitivity and Recovery of the Marine Ecosystem) cuya misión se basa en estudiar las condiciones físicas, geológicas, químicas y biológicas de la isla. De él también forma parte el investigador Fraile, cuyas próximas líneas de estudio se centran en analizar la fase de "desgasificación" (el volcán submarino expulsa CO2 al océano tras la erupción), y en cómo esto afecta de manera directa al ecosistema marino de la isla de El Hierro.

'El ascenso de la energia solar es imparable'

En la azotea de Eduardo Lorenzo, allá por la ronda de Segovia (Madrid), los toldos dejaron paso hace doce años a los módulos de silicio monocristalino. Estamos a la sombra de una de las primeras instalaciones fotovoltaicas domésticas en los tejados de Madrid (2,7 kw), en compañía de uno de los pioneros de la energía solar en nuestras tierras. Sobre la mesa reposa su último libro, "Ingeniería fotovoltaica", que pone fin a su trilogía solar y arranca con una sabrosa oda a la tortilla de patatas.

Lorenzo con una cocina solar.
Ingeniero, catedrático de la Universidad Politécnica, al frente durante 30 años del grupo de Investigación de Sistemas Fotovoltaicos, Eduardo Lorenzo es ante todo un gallego universal, de cuya sabiduría dan cuenta ya en Brasil y en otros territorios de ultramar. Aunque arrancamos precisamente hablando de lo que ocurre en España, que ha pasado del todo a la nada en apenas seis años. Y de lo que ocurrirá a partir de ahora, tras el reciente informe del IPCC que urge al mundo a la transición hacia las renovables, con la energía solar tirando del carro.

¿Cómo se explica lo que ha pasado con la energía fotovoltaica en nuestro país? ¿Cómo se puede pasar de ser líderes mundiales por potencia instalada en el 2008 a descolgarnos de todos los rankings mundiales?
Yo no creo mucho en las ideas maniqueas de los buenos y los malos. Esencialmente, creo que en España hemos tenido y seguimos teniendo un grave problema a la hora de percibir la realidad. Lo hubo en el 2008, porque no era normal que un solo país se llevara más del 40% de la potencia instalada. Y lo hay ahora, porque tampoco es normal que se produzca un parón total... Lo cierto es que en España hemos tenido un comportamiento neurótico hacia las renovables .
¿Y puestos a buscar responsables?
Yo diría que el Gobierno que había entonces se comportó de una manera frívola y dio un impulso a la energía solar pensando tal vez que iba a ser poco relevante, sin un plan real de crecimiento y sin calibrar los efectos. Y de ahí hemos pasado a la "anomalía solar" en la que ahora estamos, culminada por el peaje al autoconsumo, que a mí me parece que es inconstitucional. Lo que ha hecho este otro Gobierno es como ponerle puertas al campo.
¿Y cuánto durará la "anomalía solar"? Al ritmo actual, hasta el Reino Unido puede superarnos por potencia acumulada en el 2015...
A nivel mundial, el ascenso de la energía solar es imparable. Se trata, de hecho, de la energía que más rápidamente ha crecido en la historia... Ahora bien, yo no creo en los milagros, ni siquiera en el milagro solar. Si miramos un poco la historia, nos daremos cuenta de que los humanos hemos ido incorporando nuevas fuentes de energía porque las que teníamos ya no llegan. En el caso de las renovables, se empezó por la hidráulica porque el agua empuja mucho. De ahí se pasó a la eólica, que empuja menos. Y el siguiente paso es la solar, a la que estamos llegando por pura necesidad. En España, la hidráulica tocó techo hace tiempo y la eólica en tierra se ha estabilizado ya. Todavía nos quedaría la eólica en las costas, pero está claro que el relevo natural es la solar. Sol, en España, tenemos para aburrir. Y al sol llegaremos de una manera u otra. La vida es evolutiva y ahora le toca a la solar por simple evolución.
¿Y cómo solucionamos los dos grandes problemas: el déficit tarifario y la sobrepotencia?
La sobrepotencia no debería ser un problema tan grande. Muchos mayores problemas han tenido en Brasil, donde no les llegaba con la hidráulica y empezaron a tener apagones... La sobrepotencia te da un margen de maniobra, y sobre ese margen empiezas a planificar escenarios. Sobre el déficit tarifario se ha hablado mucho, y se ha atacado yo creo que injustamente a la solar, de la misma forma que se le acusaba de enchufar a la red de noche. Yo creo que todo eso forma parte de una campaña de desprestigio. Para solucionar el problema del déficit tarifario hace falta al fin y al cabo voluntad política: me parece a mí que el agujero que tenían los bancos era varias veces mayor...
Usted hace una llamada al realismo ¿qué futuro le espera realmente a la energía solar en España tras el "apagón" de estos últimos años?
Yo creo que lo más sensato sería poner fin a la pelea de carneros que tenemos en estos momentos. Tenemos que dejarnos de cornadas y sentarnos a buscar puntos de encuentro. Yo sigo creyendo que el autoconsumo (no es una palabra que me guste mucho) es una vía natural de crecimiento. En un país como España, donde está disminuyendo el régimen de lluvia, hay que explorar ya el potencial de la solar vinculada al agua. Las comunidades de regantes se gastan todos los años una millonada en electricidad; va siendo hora de que explotemos la posibilidad de la fotovoltaica en bombeos de agua, desaladoras.
¿Y cómo recuperar ese "tejido solar" que hemos perdido en los últimos años, con el cierre de incontables empresas y la salida al extranjero de nuestros ingenieros y "epecistas"?
En España hubo también muchas empresas que se lanzaron en su día a lo inmediato, cuando no estaba claro que el mercado era estable. Pretender como se ha hecho en este país que mucha gente viviera de la fotovoltaica sin dar un valor añadido era poco realista. Yo recuerdo las críticas que había inicialmente a los fabricantes chinos de módulos, y sin embargo vemos cómo se han impuesto ¿Por qué? Porque China se dio cuenta desde el principio de la magnitud que iba a tener la energía solar, y ahí tenemos a Yingli, con 18.000 empleados y con las dimensiones de una factoría de automóviles... El definitivo impulso a la solar no vendrá de Europa, sino de los países en crecimiento... Las empresas que han añadido valor en España lo siguen haciendo ahora en el extranjero. Tenemos muy buena reputación en todo lo que es la electrónica de potencia aplicada a la fotovoltaica y a la fabricación de inversores. Y tenemos también una gran experiencia en ejecuciones de manera rápida y controles de calidad, por eso nuestros ingenieros y montadores están muy bien considerados. Yo mismo he recorrido las plantas con nuestro equipo de investigación y he podido comprobarlo.
¿Vislumbra pues desde su azotea una salida al callejón solar?
Lo que más temo son estos cambios regulatorios y estos decretos de "medidas urgentes" que al final no son más que parches. La cuestión de fondo es que estamos no sólo ante un cambio tecnológico, sino a un cambio de control, y no es lo mismo lidiar con 50.000 propietarios (entre los que me cuento) que con cinco grandes compañías...Honestamente, yo creo que la situación difícil se va a prolongar aún durante un tiempo. Y me duele decirlo, pero van a haber muchos muertos por el camino. Pero no se puede parar el ascenso de la energía solar, de eso no me cabe duda.

Celulas solares mas potentes gracias a la nanotecnologia

El coste de los productos tecnológicamente avanzados disminuye drásticamente con el número de unidades producidas, lo que dificulta que las nuevas tecnologías desbanquen a las viejas. Los paneles solares que ahora mismo acaparan el mercado están basados en cristales de silicio, el mismo material semiconductor que se usa en la industria microelectrónica (hoy sería más apropiado llamarla nanoelectrónica). En un futuro próximo el silicio continuará dominando el mercado fotovoltaico por la inercia del capital ya invertido. Pero desde hace décadas existe una tecnología mucho más eficiente y con el potencial de ser mucho más rentable. Esta es la tecnología fotovoltaica de concentración, que usando óptica de bajo coste concentra la luz sobre pequeñas células solares fabricadas con materiales exóticos. Estas células son capaces de producir mil veces más potencia por unidad de área que una célula convencional, compensando el mayor coste de fabricación. El diseño y los materiales usados en estas células son esencialmente los mismos que en los LEDs (light emitting diodes).

Los LEDs han existido desde hace más de 50 años, y durante décadas ni se planteaba la posibilidad de usar estos de forma masiva en sustitución de las bombillas convencionales. Eran demasiado caros, y la luz que producían no era adecuada, ni suficientemente intensa. Hoy las bombillas LED consumen diez veces menos energía que las incandescentes y su precio ha disminuido hasta hacerlas ventajosas frente a las viejas tecnologías. Un aumento de eficiencia de un 1% en las bombillas que utilizamos, supone, a escala global, un ahorro energético equivalente a la producción de una central nuclear.

Un LED y una célula solar de concentración son casi el mismo dispositivo. Si uno pone un LED al sol, este produce electricidad, y si uno aplica corriente eléctrica a una célula solar de concentración, esta emite luz como un LED. Por lo tanto es de esperar que las mejoras en los procesos de producción de los LEDs repercutan de forma indirecta en un aumento de la competitividad de las células de concentración, dando a estas por fin una oportunidad de competir con las células de silicio. Pero hay otro factor que acabará inclinando la balanza a favor de las células solares de concentración: la nanotecnología.

Las células de concentración, con su enorme ventaja en términos de potencia producida por unidad de área, son las que más se van a beneficiar de los avances que se están produciendo en el campo de la nanotecnología, ya que el coste de fabricar nanoestructuras depende del área a cubrir.

En el Instituto de Microelectrónica de Madrid (CSIC), en colaboración con Instituto de Energía Solar (UPM), trabajamos en estudiar y optimizar cada uno de los aspectos de estos dispositivos con especial énfasis en las oportunidades que ofrecen las nuevas técnicas de nanofabricación y los recientes avances en la comprensión de la interacción de la luz y los electrones con estructuras de tamaño nanométrico. Nanoestructurando la cara frontal de las células solares estamos minimizando las perdidas por reflexión de luz, y estamos aprendiendo como hacer que los contactos metálicos se vuelvan casi totalmente transparentes a la luz solar.

Fabricando nanoestructuras semiconductoras tales como puntos e hilos cuánticos, sintonizamos el espectro de absorción de las células para adecuarlo al espectro solar. Son pequeños pasos continuando un camino empezado por otros, de los que intentamos copiar no solo las buenas ideas, sino también el optimismo y la paciencia.